blog.luis.one


Mi primer mes en h4ckademy

h4ckademy

A mediados de febrero empecé mi andadura en h4ckademy. No recuerdo si el culpable fue un retuit de alguien, o algún blog donde se hablase del proyecto (algunos se hicieron eco, como Genbeta Dev o Carlos Azaustre). Por motivos laborales y de diponibilidad esperé literalmente hasta el último día a las 11 de la noche para inscribirme, y menos mal que el reto de poder enviar el formulario era relativamente fácil para alguien con experiencia en frontend. Eso sí, una vez que estás seguro de que quieres apuntarte, te quedan 60 minutos para el deadline, y ves que el botón de submit no rula, te resbala una gotita de sudor por la frente hasta que te das cuenta de que se trata de un juego para ponerte a prueba. Y hasta ahí puedo leer, que no es cuestión de desvelar todos los secretos.

La semana siguiente, Israel contactó conmigo. Primero una entrevista personal a través de Hangouts, y dos días más tarde una charla a varias bandas, con algunos de mis futuribles compañeros. Una presentación, una introducción, y una pequeña kata en grupos de dos o tres personas para empezar para ver cómo trabajamos en equipo.

Espacio de trabajo en Kunlabori

Y llegó el 16 de febrero y allí estaba yo, con otros 11 participantes, en Kunlabori, el coworking situado en la Avenida América de Madrid que nos ha acogido para la experiencia. Primera toma de contacto, con Israel y Sergio en su papel de guías, presentándonos las líneas maestras del proyecto. Dinámicas de grupo para conocernos todos, saber de dónde venimos, qué buscamos. Empatizamos muy pronto entre nosotros y con los facilitadores. Y al mismo tiempo surgió ese miedo de llevar una temporada dedicado a un sólo ámbito del desarrollo de software y creer que no vas a estar a la altura. Pero hay perfiles dan distintos y trayectorias tan heterogéneas que pronto te das cuenta de que siempre va a haber alguien que te pueda ayudar y alguien a quien tú puedas ayudar.

El primer día rematamos la kata de Gilded Rose que habíamos empezado en la entrevista de selección, y empezamos alguna otra nueva. Hablaré en algún artículo futuro del rollo katas, porque siempre he tenido un extraño síndrome que me hacía dejar de leer cada libro de desarrollo que caía en mis manos cuando llegaba al capítulo del testing (yo qué sé por qué) y se me curó en apenas dos días. Cuando aprendes a crear un algoritmo que descompone un número en factores primos mediante TDD te das cuenta de lo útil que puede ser y lo poco que se valora.

La primera semana hablamos con los facilitadores personalmente para poner en común unas cuantas ideas y analizar el perfil de cada uno de nosotros. El objetivo inicial era aconsejarnos participar en algunos de los proyectos que habían propuesto los partners en función de nuestras inquietudes, perspectivas y las tecnologías de software que más nos atraen. La mayoría de nosotros optamos por escoger alguno de estos retos, si bien también surgieron alternativas propias de algunos participantes, que se aceptaron sin problema. Retrospectiva semanal y demos de los participantes

Retrospectiva semanal y demos de los participantes

La experiencia a la que más valor doy en términos generales es el hecho de estar inmerso continuamente en un flujo de ideas. Cuando vas conociendo a tus compañeros, sabes qué tipo de lenguajes de programación o aspectos del desarrollo de software les apasionan, cuáles pues bueno, meh, y también aquellos que detestan como hooligans, lo cual nos hace echarnos unas risas. A no ser que alguien diga que PHP mola, porque entonces se le pasa por la guillotina y a otra cosa. O no.

Y otro aspecto tremendamente enriquecedor es la posibilidad de asistir a múltiples eventos, tanto dentro como fuera del espacio de coworking. Las charlas y los ensayos de Sergio sobre Ember.js, los eventos de Node.js Madrid, incluyendo la salida al NodeSchool Madrid organizado en Medialab Prado. Y también hacklabs, como el de Machine Learning, y unas cuantas cosas más. No es que uno no pueda asistir a todos esos eventos si no participa en h4ckademy, pero hasta que uno no se introduce en este mundo muchas veces no sabe ni que existen y no está suficientemente motivado para asistir. Además, que te traigan algunos de ellos hasta tu propio espacio de trabajo también ayuda mucho.

Sin olvidar las presentaciones que han ido haciendo o haremos todos los compañeros. Hemos abarcado multitud de áreas, desde introducción a lenguajes como Android o Swift hasta gestión de conflictos laborales, pasando por talleres de Sublime Text o Vim o incluso un genial curso de introducción al chino. Todas ellas han dado lugar a muchas preguntas y debates. También hemos recibido visitas muy interesantes como la de Vicent Martí que nos habló de su trabajo en GitHub y de la evolución de la empresa. Unos cuantos miembros de comunidades de desarrollo o propietarios de startups también se interesaron por nuestro trabajo y vinieron a compartir sus experiencias.

Esta es sólo la experiencia a nivel global a modo de introducción, pero hay otros temas de los que iré hablando. Explicaré mis proyectos a nivel más técnico, y también quiero hablar de aspectos puramente sociológicos, como analizar el motivo por el cual las chicas apenas se animan a participar en este tipo de eventos, cursos, meetups y demás asuntos relacionados con el desarrollo de software, mientras que h4ckademy sí que ha sido capaz de atraer a gente de fuera de España. También habrá que hablar de las expectativas para futuras ediciones. Además aún quedan dos semanas, con lo que habrá seguro muchas más cosas que contar.

Por cierto, podéis seguir también el blog de la propia h4ckademy para seguir de cerca la evolución de la experiencia bajo el punto de vista de la organización.